sustantivo

Turistificación

Turistificación es un término que hemos tomado prestado del inglés touristification. Últimamente se encuentra en auge en nuestro idioma. El motivo es evidente: la explosión del turismo que se ha producido en los últimos años. Hay un nuevo fenómeno en el mundo y sentimos la necesidad de hablar sobre él.

Femenino de nombres de profesión

Una cuestión muy discutida social y lingüísticamente durante las últimas décadas es cómo se ha de formar el femenino de los nombres de profesión. La razón es evidente: las mujeres han ido accediendo a profesiones que tradicionalmente les estaban vedadas.

Metomentodo

Un metomentodo es una persona que se inmiscuye en los asuntos que no son de su incumbencia. No hay escasez de ellos en el mundo. Seguro que estás pensando ya en alguno.

Portavoza

Es mucho lo que se ha escrito en los últimos días a propósito del femenino portavoza.

¿’Sin fin’ o ‘sinfín’?

No hay que confundir el sustantivo sinfín con la expresión sin fin. El primero se escribe junto, mientras que la segunda va separada. Sinfín, en una palabra, es un nombre masculino que significa ‘muchísimos, una gran cantidad (de personas o cosas)’. Lo vamos a reconocer porque lleva el artículo delante.

¿’Sin razón’ o ‘sinrazón’?

No es lo mismo sinrazón que sin razón. Tenemos aquí un buen ejemplo de cómo puede cambiar el significado de las expresiones dependiendo de si las escribimos juntas o separadas.

Correveidile

Un correveidile es una persona amante de propagar rumores y cotilleos. Nos encontramos aquí con una palabra compuesta muy expresiva. Podemos ilustrar su uso con este ejemplo, tomado de una obra de Mario Vargas Llosa: (1) Por supuesto que no se lo diré a nadie, hermanita.

Presidenta

El femenino presidenta plantea dudas a muchas personas, que no están seguras de si deben decir la presidenta o la presidente. La forma terminada en -a es correcta y es la que se prefiere en la norma académica.

‘Carnet’ o ‘carné’

La palabra carné es un préstamo del francés.

‘Mano’: un sustantivo rarito

El sustantivo mano no nos llama la atención porque lo hemos utilizado hasta la saciedad, pero lo cierto es que es raro raro raro. Sus extravagancias empiezan por el género. Es uno de los pocos femeninos terminados en -o que tenemos en español.

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