Alberto Bustos

Metomentodo

Un metomentodo es una persona que se inmiscuye en los asuntos que no son de su incumbencia. No hay escasez de ellos en el mundo. Seguro que estás pensando ya en alguno.

Portavoza

Es mucho lo que se ha escrito en los últimos días a propósito del femenino portavoza.

¿’Infringir’ o ‘infligir’?

Infringir e infligir son dos verbos diferentes, pero mucha gente los confunde. Empezaremos por infringir porque es el más frecuente de los dos con diferencia. Este verbo se utiliza con leyes, normas, órdenes y similares.

¿’Sin vergüenza’ o ‘sinvergüenza’?

No es lo mismo sinvergüenza (junto) que sin vergüenza (separado). Un sinvergüenza (o una sinvergüenza si nos referimos a una mujer) es una persona descarada o un pícaro en sentido cariñoso, aunque a menudo la palabra sinvergüenza adquiere un significado más fuerte y pasa a funcionar como sinónimo de golfo.

Diez palabras raras con la ‘m’

Hoy vamos a sacar del fondo del baúl diez palabras raras raras raras que tienen en común el empezar con la eme.

Etimología de ‘canela’

La canela es una especia que lo mismo sirve para aromatizar un arroz con leche que para darle un toque exótico a una carne asada. La palabra canela la tomamos prestada del francés antiguo canele allá por el siglo XIII.

Grande, gran

El adjetivo grande cuenta con una forma apocopada gran. Esta aparece cuando precede a un nombre en singular. Da lo mismo que el nombre sea masculino (1) o femenino (2): (1) Una noche hubo un gran alboroto en la terraza del bar y el camarero fue a buscar a los vigilantes [Roberto Bolaño: La pista de hielo].

Apócope

La apócope es un proceso fonológico que consiste en la pérdida de uno o varios sonidos en posición final de palabra. Este término procede del griego apokopé, palabra que está formada a partir de apo, que indica alejamiento o separación y kóptein, que es ‘cortar’.

Etimología de ‘turrón’

El turrón clásico es una masa de miel y almendras que se suele presentar en forma de tabletas o, a veces, también de tortas.

Guiñar

Guiñar es un verbo curioso. Tiene un significado muy específico: ‘cerrar un ojo un momento mientras se deja el otro abierto’. El siguiente ejemplo sirve para ilustrarlo: (1) Se metieron en el coche y mi padre le guiñó un ojo [Ignacio Martínez de Pisón: Carreteras secundarias].

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