Rótulos bilingües: Lost in translation?

welsh.jpg

Mucha gente se pregunta la razón de la rotulación en dos lenguas de localidades, direcciones, advertencias en el tráfico, etc. en comunidades bilingües. Y hay quien argumenta si no es un despilfarro económico la doble rotulación en casos que no ofrecen dudas al ciudadano monolingüe; por ejemplo, encontrar en Galicia un panel informativo de tráfico en una carretera que advierta en gallego y castellano: “Atención. Obras na calzada”; “Atención. Obras en la calzada”. Efectivamente no ofrecería dudas, ni su comprensión precisaría de grandes elucubraciones lingüísticas, si estuviese en una única lengua, tanto para el gallego monolingüe como para el monolingüe castellano. Pero aun siendo esto un ejemplo menor, que ni por asomo da cuenta del amplio repertorio de posibilidades de uso de las lenguas para estas finalidades, la cuestión de fondo es otra.
Nosotros estamos a favor de los rótulos bilingües por una simple cuestión de respeto a la diversidad cultural y lingüística de la ciudadanía y sus derechos. Y creemos que los despilfarros, esos que se cometen cada día en todas partes y no sólo en comunidades bilingües, van en otros asuntos (el lector encontrará abundantes ejemplos sin nuestra ayuda) y no en temas de diversidad lingüística y cultural que, más bien, son un capítulo de los más austeros en el mundo.
Cosa distinta es el interés -el respeto- que se pone en el tratamiento a esta cuestión. Y eso también importa, pues revela las intenciones de fondo de una ciudadanía responsable. El caso que traemos a colación es un indicio.
Ocurrió en Gales, en el condado de Swansea, donde todo debe estar rotulado en inglés y galés. Y está. Pero el interés que se pone en ello no es muy exquisito. Como muestra la imagen que sirve de cabecera a esta entrada (amplíese para poder verla en detalle), el texto en inglés advierte con claridad a los conductores de camiones de la prohibición de paso (“No entry for heavy goods vehicles. Residential site only”). Claro que su versión al galés poco tiene que ver con ello: “Nid wyf yn swyddfa ar hyn o bryd. Anfonwch unrhyw i’w gyfieithu” en realidad significa en inglés: “I am not in the office at the moment. Send any work to be translated“.
Según relata la BBC en su crónica del hecho, la explicación es sencilla: los responsables de la rotulación bilingüe, desconocedores del galés, pidieron por correo electrónico la traducción correspondiente a un servicio especializado. En ausencia temporal de personas atendiendo dicho servicio, el programa generó un correo de respuesta automática advirtiendo de la ausencia. Claro que el texto del mensaje estaba en galés y, ante la ignorancia (de la lengua y de más cosas) de los receptores del mismo, se pasó tal cual -y sin más dilación- a rotulación.
Tuvo que pasar un largo tiempo hasta que algunos ciudadanos, conocedores del galés y hartos de este despropósito, denunciaron el hecho y el letrero fue retirado.
En el enlace que te hemos dado sobre la crónica del hecho, encontrarás ejemplos de otros casos de “lost in translation”. Pero seguro que tú has reparado en alguno que nos puedas dejar aquí. En cualquier caso, será un placer recibir tu comentario sobre esta cuestión. Gracias.